“¡Las habladurías no importan!”
Anécdota contada por un ex-marine de los EE.UU. que aprendió karate en la cuna del arte, la isla de Okinawa (Japón): “Un día, otro marine que tenía un cinturón negro en otro estilo de karate alardeó: «¡Yo puedo destruir en un segundo al mejor cinturón negro de tu dojo!» ¡Obviamente, yo no podía permitir que esto se quedara así! El orgullo de nuestro dojo estaba en juego. Así que fui a contarle todo a mi sensei. Seguro nunca toleraría tal insulto. ¡Iríamos todos al otro dojo a retarlos y defender así nuestro honor! Pero, ¡oh, decepción! Cuando les conté a mi sensei y todos mis compañeros japoneses del dojo, lo único que hicieron fue... ¡carcajearse! No entendía. ¿Por qué mi sensei no tomaba en serio tales insultos? Una vez que se calmó de la risa, mi sensei me explicó: «¡Son sólo habladurías! El hablar no significa nada. ¡Todo mundo puede hablar! Si lo que dicen no te gusta, simplemente ¡no los escuches y listo!» Prosiguió: «No te enfoques en derrotar a otra persona por lo que dic...









