Lo que entrenas no siempre será lo que necesitarás
La inmensa mayoría de lo que entrenas en tu arte marcial no siempre será necesariamente lo que (quizá) podrás usar con éxito para defenderte en un ataque real. Las técnicas espectaculares nos encantan: patadas altas o voladoras, los movimientos elegantes e impactantes, etc., y nos pasamos años y años practicándolos para dominarlas y cuando lo logramos, dejamos a todo mundo con el ojo cuadrado, aplaudiendo a rabiar. Pero en una situación de emergencia, lo más simple y directo es usualmente lo más efectivo: protegernos levantando los brazos al frente como escudo (como en la kata Sanchin), propinar un golpe directo, o un martillazo, o una bofetada y una patada frontal baja son generalmente las técnicas más prácticas. Simplemente porque son las más sencillas y rápidas de aprender y aplicar. Algunos súper expertos dirán: "Pues hablarás por ti, porque yo sí que puedo hacer todo y muy bien". Pues, felicitaciones. Bien por ti. Claro, es posible que tú seas un súper dotado: si a ti...









