“Los karatekas son tramposos”
Una vez preguntamos a un sensei: “¿Por qué funciona el karate?” Su respuesta fue casi inmediata: “Fácil. Porque los karatekas hacemos trampa”. El comentario lo hizo sonriendo, medio en serio y medio en broma, pero se nos quedó muy grabado. Porque tiene cierta razón: El karate funciona porque es “hacer trampa”. En sentido figurado. Porque la persona promedio que nunca ha tenido entrenamiento para pelear o defenderse, no sabe que hay ciertos “secretos”, que los fundadores de las artes marciales asiáticas descubrieron siglos atrás. Los mismos secretos que peleadores de otras disciplinas también descubrieron en otras partes del mundo. Por ejemplo, un día alguien descubrió que si empuñaba la mano al golpear, la mano se protegía, y el impacto se multiplicaba. O que si giraba la cadera hacia el golpe, el puñetazo dolía más. O que si en lugar de recibir todos los golpes en la cara y el cuerpo, se bloqueaban con un brazo, minimizaba el daño. O que el colocar los pies y las piernas en una ...









