"Pero Sensei, ¡no podemos enseñar eso a los chicos!"
Japón, 1920s: El sensei recién llegado de Okinawa enseñaba a algunos artistas marciales una aplicación de una kata del nuevo arte marcial que intentaba introducir en Japón, llamado "karate": El sensei dijo: "Estos movimientos se aplican así..." Y procedió a demostrar una aplicación salvaje y devastadora, típica del karate tradicional de Okinawa. Alguien comentó: "Pero Sensei Funakoshi, ¡no podemos enseñar eso a los chicos!" En aquellos años, la política oficial del gobierno militar del Japón imperial era que las artes marciales deberían ser "civilizadas", "espirituales", "disciplinadas": Perfectas para formar súbditos obedientes al régimen militar, y potenciales soldados. ¿Demoler a alguien a mano limpia? ¡Eso era salvaje e incivilizado! El sensei reconsideró: "Bueno, bueno, entonces enséñales esto:" Y el sensei procedió a demostrar una aplicación elegante, bonita, pero casi inefectiva en una pelea real. En retro...









